La Procesionaria del Pino – Oruga

La procesionaria del Pino - Oruga

Nuestras mascotas, al ser excesivamente curiosas, especialmente nuestros perros cachorros, huelen sitios que pueden contener algún bicho que produce reacciones alérgicas. Los enemigos más comunes que conocemos son las avispas, plantas urticantes y la peor de todas, LA PROCESIONARIA DEL PINO, comúnmente conocida como oruga.

 

 

¡¡Peligro para nuestros perros!! La Procesionaria del Pino ya está aquí…

la Procesionaria del Pino - Oruga
La que más solemos ver en España es la Thaumatopea Pyctocampa, nombre científico. Su nombre se le da por la forma de moverse hacia otros sitios, en fila india o haciendo una procesión. Su hábitat son esas famosas bolsas blancas que hay en las pinadas, donde residen tan a gusto.

Hablando un poco sobre su ciclo de vida, durante la época veraniega, su madre (la mariposa Thaumatopea) pone crías en las ramas de los pinos, y posteriormente empiezan las larvas a alimentarse y a construir sus nidos blancos, llegando a juntarse hasta 300 orugas. En invierno es lo acaba protegiéndolas, pudiendo llegar a soportar temperaturas de frio extremas, y cuando el tiempo mejora, salen del nido y forman una procesión haciendo gala a su nombre, volviendo a procrear y continuando el ciclo de vida.

¿Por qué tenemos que llevar cuidado sobre nuestro Perro?

Nido de Oruga La procesionaria del pino
El contagio directo, ya que nuestras mascotas, por regla general son curiosas y les puede llamar la atención: la forma de transportarse que tienen, el nido en el suelo con pelos de oruga que causan urticaria, etc. y la reacción urticante se produce cuando los pelos de las orugas se clavan en la piel y se inyecta la sustancia tóxica.

Esta acción es más común que se produzca en perros que en gatos, ya que los felinos suelen ser más cautos.

¿Cómo lo detectamos y sus consecuencias?

Cuando veamos a nuestra mascota con un hinchazón en los labios, hocico o cabeza, y con nerviosismo, ya que intentará rascarse para poder remedio a su problema, debemos ponernos en alerta ya que puede ser más peligroso de lo que podemos apreciar.

Si el contagio ha sido en la lengua, apreciaremos como cambia de color carne hacia color verdoso (necrosado) y posteriormente negruzco hasta que al final nuestra mascota acabará por perder el trozo de lengua intoxicado.

Uno de los mayores peligros asociados a esta infección, es la zona donde se produce, ya que si se produce en la laringe, la reacción alérgica puede llegar a asfixiar al animal por el hinchazón, teniendo que acudir a tu clínica veterinaria para que lo trate un veterinario inmediatamente para que se le practique al animal una operación de traqueotomía.

Durante el tiempo que nuestra mascota permanece infectada, que suele durar aproximadamente unas dos semanas, nuestra mascota no podrá alimentarse correctamente, teniendo que acudir a nuestro veterinario  para que le suministre suero intravenoso y no sufra desnutrición o deshidratación.

Rápida Actuación por nuestra parte

Actuar rápidamente es primordial para no llegar a situaciones que al final sean insalvables para nuestra mascota, entonces limpiaremos la zona infectada por la pasionaria u oruga, con agua templada y jabón de manos, ya que el calor elimina la thaumatopina. La aplicación de pomadas con corticoides y antihistamínicos, para calmar el dolor y la inflamación, y por supuesto, acudir a tu clínica veterinaria de confianza para que los veterinarios lo examinen y puedan ayudar más a fondo a nuestro animal.

¿Cómo prevenimos esta fatal situación?

Como tener a nuestro perro encerrado en casa es imposible, pues tenemos que prestar especial atención por donde andan nuestras mascotas cuando pasean. Especialmente si es zona de pinares.

Si tenemos en nuestra casa algún pino con bolsas de orugas o procesionarias, podar ese árbol e incinerar las bolsas para evitar la eclosión de las larvas.

Personalmente la mejor prevención es no despistarse a la hora de ver por donde va nuestra mascota, y como haciendo gala de los refranes “más vale prevenir que curar” 😉